¿Qué hacen ustedes acerca del problema de la violencia contra sindicalistas en Colombia?
Nos preocupa la violencia contra los sindicalistas en Colombia, y hemos mantenido reuniones con funcionarios del gobierno para analizar la mejor manera de enfrentar la constante amenaza contra los trabajadores colombianos.
En las instalaciones de las embotelladoras de Coca-Cola, tanto por acuerdos de negociación colectiva como por iniciativa propia, las embotelladoras colombianas trabajan con los sindicatos y con el gobierno para suministrar teléfonos celulares de emergencia, transporte hacia y desde el trabajo, viviendas seguras y una cantidad de otras medidas de protección a sus trabajadores. Se proporcionan medidas de seguridad adicionales a los líderes sindicales, y también se toman medidas especiales cuando la gerencia de la embotelladora toma conocimiento de una amenaza contra trabajadores sindicalizados. Las embotelladoras también establecieron una línea de emergencia que opera las 24 horas para que los trabajadores puedan informar, confidencialmente, sus quejas o preocupaciones.
También patrocinamos y participamos en conferencias que reúnen a las diversas partes interesadas y que son convocadas por el Foro Internacional de Líderes Empresariales (International Business Leaders Forum). La primera conferencia se celebró en julio, en Bogotá, y los próximos eventos se realizarán en Londres y en Nueva York, en el otoño. Las conferencias analizarán de qué forma la empresa puede colaborar con el gobierno, las comunidades y la comunidad de ONG (organizaciones no gubernamentales) para que, entre todos, reduzcan el impacto del conflicto en Colombia. A partir de las conferencias se prepara un informe público.
¿Qué pruebas demuestran el compromiso de Coca–Cola con los derechos laborales?
En 2005, firmamos una declaración conjunta con la IUF, la organización internacional de sindicatos de los sectores de alimentos y bebidas. En ese documento, reconocemos que “a los trabajadores de la compañía Coca–Cola se les permite ejercer sus derechos a integrar un sindicato y a la negociación colectiva, sin presiones ni interferencias. Esos derechos se ejercen sin temor a represalia, represión o cualquier otra forma de discriminación”. Hemos asumido el compromiso de un diálogo continuo con la IUF.
Además, la Compañía confirmó su apoyo al Compacto Global de las Naciones Unidas, una iniciativa voluntaria para promover la ciudadanía corporativa responsable y brindar soluciones innovadoras y prácticas a los desafíos de la globalización. Este apoyo expresa formalmente nuestro compromiso de operar nuestros negocios con el máximo respeto por los principios universales relacionados con los derechos humanos, las normas en el lugar de trabajo, las prácticas ambientales responsables y la lucha contra la corrupción.
En 2007, lanzamos nuestra Política de Derechos en el Lugar de Trabajo, que sirve para asegurar que apliquemos un enfoque coherente en materia de derechos en el lugar de trabajo en todo el mundo. La política contiene los principios de la Compañía en materia de libertad de asociación, trabajo forzado, trabajo infantil, discriminación, horarios de trabajo y sueldos, lugares de trabajo seguros y saludables, seguridad en el lugar de trabajo, y compromiso con la comunidad y las partes interesadas.
En 2007, también publicamos una Declaración sobre Derechos Humanos que comunica el compromiso de nuestra Compañía de administrar nuestro negocio en todo el mundo de acuerdo con los estándares más elevados de integridad con un énfasis específico en los derechos humanos en el lugar de trabajo.
La Compañía ha asumido el compromiso de colaborar con las embotelladoras independientes y de alentarlas para que apoyen los principios de la Política de Derechos en el Lugar de Trabajo y adopten políticas similares dentro de sus empresas.
¿No son ustedes culpables de conspirar para intimidar o amenazar a los sindicalistas en Colombia?
Ninguna de las dos investigaciones judiciales llevadas a cabo en Colombia —una de ellas por un tribunal colombiano y la otra por el fiscal general de Colombia— encontró evidencia alguna que sustentase las acusaciones de que la administración de las embotelladoras conspiró para intimidar o amenazar a los sindicalistas.
Estas acusaciones impulsaron en 2001 la presentación de una demanda contra The Coca-Cola Company en un Tribunal de Distrito de los EE.UU. en Miami. En esta acción, se desestimó la demanda contra la Compañía. El 29 de septiembre de 2006, el tribunal decidió que también se desestimaran las demandas contra las dos embotelladoras de Coca-Cola en Colombia en todas las demás causas.
¿Qué medidas se toman para proteger los derechos de los trabajadores en Colombia?
Los trabajadores en las plantas embotelladoras de Coca-Cola disfrutan de libertad de asociación, derechos de negociación colectiva y un ambiente de trabajo libre de intimidación antisindical. En promedio, los salarios son de dos a tres veces superiores al salario mínimo nacional. Las embotelladoras de Coca-Cola tienen en vigencia acuerdos de negociación colectiva que benefician a los miembros de varios sindicatos de Colombia, incluido SINALTRAINAL.
¿Ustedes siguen abiertos a la idea de una evaluación independiente?
Sí. En realidad, nos complace que la OIT haya aceptado recientemente las solicitudes presentadas independientemente por TCCC y la IUF para que se investiguen y evalúen las operaciones de embotellado de Coca-Cola en Colombia. La Compañía había buscado activamente esta revisión de un tercero independiente, y da la bienvenida a la evaluación de la OIT.
¿Qué iniciativas apoya Coca-Cola actualmente en beneficio de la comunidad colombiana?
Hoy en día trabajamos con dirigentes y organizaciones comunitarios para ayudar a enfrentar los problemas de Colombia. Durante los más de 70 años que llevamos en el país, hemos apoyado programas que ayudan a niños, promueven la educación y brindan alivio a las víctimas de los prolongados conflictos que atraviesa el país. En 2005 entregamos US$ 10 millones para poner en marcha la Fundación Colombiana para la Educación y la Oportunidad, una organización que se ocupa de las necesidades de las víctimas de la violencia, dirigida por un grupo de respetados colombianos, entre los que se encuentra el Sr. Carlos Rodríguez (presidente de la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia).
¿Por qué Coca-Cola no proporciona dinero directamente a los dependientes sobrevivientes de los trabajadores de Coca-Cola asesinados o de los trabajadores que han sufrido abusos?
Más de 100.000 miembros de la sociedad civil de Colombia han fallecido como resultado del conflicto en ese país. Aproximadamente 4.000 de esas personas eran integrantes de sindicatos, dado que los grupos paramilitares de derecha apuntan a los sindicatos acusándoles de ser “amigos” cercanos de las guerrillas izquierdistas. Dentro del sistema de Coca-Cola de Colombia, no solamente los empleados sindicalizados han resultado afectados por la violencia. Por lo tanto, al saber que tantas personas de diversos estratos sociales han resultado afectadas, la Compañía decidió constituir la Fundación Colombiana para la Educación y la Oportunidad y proporcionar el financiamiento inicial para dicha fundación, que aborda las necesidades de todas las víctimas de la violencia, no solamente de aquellas que están sindicalizadas o que trabajan para el sistema de Coca-Cola.
¿Cómo toma en cuenta Coca-Cola las preocupaciones de los interesados externos en sus decisiones sobre prácticas empresariales?
Nuestra compañía y nuestras embotelladoras cumplen las leyes nacionales y las normas internacionales en todos los lugares en que operamos en todo el mundo. Mantenemos elevados estándares en todas nuestras prácticas empresariales, porque sencillamente es lo que se debe hacer para la sustentabilidad a largo plazo de la compañía. De vez en cuando, personas ajenas a la compañía llaman nuestra atención acerca de algunas áreas en las que podemos mejorar nuestras operaciones; nosotros escuchamos atentamente sus opiniones y consiguientemente hemos introducido cambios. En Colombia, donamos fondos para la creación de una nueva fundación para ayudar a las víctimas de la violencia. Asimismo, seguimos trabajando con funcionarios del gobierno, organizaciones no gubernamentales y otros líderes de negocios a fin de buscar soluciones de carácter más permanente para hacerle frente a la violencia en ese país. .