El agua segura es la cuestión clave para Coca-Cola
Por Betsy McKay
15 de marzo de 2007
Wall Street Journal
Con la esperanza de recuperar parte de la reputación que hizo de su producto insignia un icono global, Coca-Cola Co. ha impulsado a los países en desarrollo a preocuparse por tener aguas limpias.
En Kenia, donde más de la mitad de la población rural no tiene acceso a agua limpia, el gigante de las bebidas de Atlanta introdujo sistemas de purificación de agua, recipientes de almacenamiento y dictó lecciones de higiene en 45 escuelas de una provincia pobre del oeste. Los niños aprenden cómo usar una solución con base de cloro para matar las enfermedades que se transmiten a través de piletas contaminadas y llenas de lodo, o pozos remotos, y se les enseña como transmitirle esos conocimientos a sus padres.
En Malí, Coca-Cola está ayudando a extender los grifos de aguas municipales más allá de la capital del país, Bamako. En la India, en donde la compañía ha sido acusada de extraer agua de comunidades pobres para su propio uso, la compañía está construyendo estructuras de captación de aguas pluviales para ayudar a aliviar la escasez crónica de agua. Las embotelladoras de Coca-Cola también están implantando medidas para el uso eficiente del agua.
Más de 1.200 millones de personas carecen de acceso a agua potable segura, y 2.600 millones, casi el 40% de la población mundial, carecen de servicios sanitarios adecuados; en consecuencia, se transmiten enfermedades a través del agua que infectan y matan a aproximadamente dos millones de personas al año, de acuerdo con las Naciones Unidas. Además, el crecimiento de la población global y el aumento en la producción industrial incrementan la competencia por el suministro de agua dulce mundial.
Coca-Cola tiene alrededor de 70 proyectos de aguas limpias en 40 países, un servicio que espera que, con el tiempo, estimule las economías locales y amplíe su base de consumidores. Sin embargo, las iniciativas también son parte de una estrategia más amplia a cargo del Presidente y Director Ejecutivo E. Neville Isdell de hacer que Coca-Cola tenga una imagen de empresa benefactora local y diplomática global. “Una empresa debe ser una parte integral y operativa de cada comunidad en la que actúe, y se la debe percibir de esa manera”, manifestó en una entrevista.
La compañía también tiene la expectativa de remediar el conflicto de relaciones públicas que le ocasionó su propia sed de agua, el ingrediente más importante en la mayoría de sus más de 400 marcas de bebidas. Coca-Cola y sus embotelladoras usan más de 73.000 millones de galones de agua por año, lo cual genera críticas feroces, a pesar de que su consumo de agua se redujo en un 9,4% desde 2002, aun con un aumento de volumen de un 10%.
En ningún lugar las críticas a Coca-Cola son más rigurosas que en la India, en donde, en medio de una sequía en 2004, funcionarios del gobierno obligaron a la compañía a cerrar una planta embotelladora luego de que las comunidades locales acusaron al establecimiento de que estaba extrayendo aguas subterráneas necesarias. Coca-Cola niega los cargos y dice que un estudio del gobierno de la India concluyó que su planta no estaba usando cantidades excesivas de agua.
El cierre le dio a Coca-Cola algunas lecciones de humildad, expresa el Sr. Isdell, que asumió el mando de la compañía después de que estallara la crisis. “Era muy claro que no nos habíamos conectado con las comunidades de la manera en que lo necesitábamos”, expresó. Sin embargo, dijo que ese fue solamente uno de los diversos motivos por los cuales la compañía había hecho de la “administración del agua” una prioridad estratégica. “El agua es un elemento fundamental de nuestra esencia y... el uso responsable de ese recurso es muy importante para nosotros”, manifestó.
En una reciente presentación del formulario 10-K ante la Comisión de Valores, Coca-Cola indicó que la escasez de agua limpia era un riesgo estratégico. Según Coca-Cola, sin ese elemento, “nuestro sistema puede sufrir el aumento en los costos de producción o enfrentar restricciones en cuanto a su capacidad”. Hasta el momento, Coca-Cola y sus embotelladoras han gastado US$ 13,4 millones en iniciativas relacionadas con el agua. Para 2007, se han presupuestado otros US$ 35 millones, incluidos proyectos de agua hacia la comunidad, inversiones en tratamiento de aguas residuales y otras obras.
Coca-Cola no es la única compañía que está trabajando para mejorar los suministros de agua. PepsiCo Inc., que también enfrenta críticas por el uso del agua en la India, recolecta aguas pluviales de lagos y estanques artificiales y en los tejados de sus plantas embotelladoras que se encuentran allí. La compañía también patrocina proyectos de agua hacia la comunidad en la India; en China, un programa de PepsiCo llamado Mother Water Cellars ayuda a los habitantes de regiones áridas del país a captar y almacenar agua. Safe Water Network, un consorcio de 10 líderes de empresas, entre los que se incluye el Presidente de Pepsi, Steve Reinemund, está realizando pruebas con tecnología portátil para la purificación de agua.
Starbucks Corp., a través de su marca Ethos Water, financia proyectos para acercar agua potable limpia a comunidades pobres. Procter & Gamble Co., que tiene un producto en polvo para el tratamiento de aguas, también financia proyectos para obtener aguas limpias.
La actual iniciativa de Coca-Cola en Kenia es el resultado de una tormenta de ideas entre ejecutivos locales de Coca-Cola y expertos de salud pública e higiene del agua, que tuvo lugar hace más de dos años, dice Bill Egbe, encargado de las operaciones de Coca-Cola en Kenia en ese momento, y que ahora dirige la división de África del Sur de la compañía. Durante años, la unidad de Kenia había fantaseado con ideas como la de recolectar agua de lluvia en los tejados de las escuelas, pero no se habían financiado obras más importantes.
El Sr. Egbe dice que la nueva conducción del Sr. Isdell, que daba prioridad a las cuestiones del agua y ambientales, le ayudaron a decidirse a comprometer US$ 120.000 para el proyecto en las escuelas. “Nos dio el valor de decir: ‘si funciona, bien; si no funciona, no me van a matar’ por haber tomado fondos del presupuesto”, recuerda.
Trabajando con expertos en salud pública de Millennium Water Alliance, un grupo de organizaciones no gubernamentales, Coca-Cola identificó las escuelas en la provincia de Nyanza y, con CARE, lanzó iniciativas de tratamiento de aguas y educación sobre higiene en 2005. La compañía financió el costo de un molde para hacer pequeños envases con la sustancia purificante con base de cloro que las escuelas necesitaban para limpiar el agua, y nuevos recipientes de arcilla para almacenamiento, cuyo diseño incluía un cuello pequeño para evitar la recontaminación del agua limpia.
Cuando se enteró de que la agencia gubernamental encargada de la perforación de pozos contaba con los equipos pero no con el dinero necesario, la compañía pagó los trabajos. Si bien la compañía espera que esos pasos ayuden a mejorar las economías locales lo suficiente como para poder, con el tiempo, construir una base de nuevos consumidores, ese no es el objetivo en este momento, dice el Sr. Egbe. Por ahora, dice, las ventas de productos de Coca-Cola en tales áreas son “mínimas o inexistentes”.
Coca-Cola no ha limitado su generosidad a perforar pozos y comprar recipientes de arcilla. La compañía también gastó US$ 2 millones el último año para ayudar a crear Global Water Challenge, una coalición de empresas y organizaciones basada en la Fundación de las Naciones Unidas. Coca-Cola también ha ayudado a atraer a la Fundación de Bill y Melinda Gates para que otorguen un subsidio de US$ 9,5 millones a CARE y a otras organizaciones con el fin de expandir el proyecto en escuelas de Kenia, implantándolo en otras 1.500 escuelas más durante los próximos cinco años.
En la India, la compañía está instalando 270 estanques, contenedores y otros dispositivos para captar las aguas pluviales de la temporada de monzones. Jeff Seabright, que lidera las iniciativas ambientales de Coca-Cola, expresa que este año se instalarán otros 50 dispositivos de captación de aguas. Coca-Cola informa que también está distribuyendo a sus embotelladoras un nuevo conjunto para mejorar la eficiencia en el uso del agua.
Si bien Coca-Cola ha recibido algunos elogios de expertos globales en materia de aguas, otros se quejan de que podría hacer mucho más, dada la envergadura de la compañía y su sed insaciable de convertir a los consumidores de países en desarrollo en bebedores de Coca-Cola.
Las iniciativas de Coca-Cola en materia de aguas son “nada más que un ejercicio de relaciones públicas”, ironiza Amit Srivastava, director del Centro de Recursos de la India, uno de los más acérrimos críticos del uso del agua en la India de Coca-Cola.
Los accionistas de Coca-Cola votarán el próximo mes la propuesta presentada por uno de ellos que le exigiría a Coca-Cola encargar un estudio sobre el “posible daño ambiental y a la salud pública” causado por sus negociaciones comerciales en la India.
Operación: Agua
Coca-Cola tiene 70 asociaciones comunitarias relacionadas con el agua en 40 países, con grupos como CARE y la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (U.S. Agency for International Development).
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